Caso Loan Peña: el testimonio de una testigo clave complica a Laudelina
Las piezas del juicio oral por la desaparición de Loan Danilo Peña (5).continúan sumando, revelaciones determinantes.
Este martes, la declaración de Carlota Eugenia Moreira -testigo presencial del momento en que se halló el calzado del nene en Corrientes- complicó fuertemente a Laudelina Peña (47).
La misma reforzó la teoría de que la escena fue totalmente fraguada para desviar la investigación hacia la hipótesis de un extravío en el campo.
"Si lo perdía un chico, no iba a estar tan hundido en el barro", sentenció Moreira ante el tribunal, dejando en evidencia las maniobras irregulares cometidas horas después de la desaparición ocurrida en junio de 2024.
Moreira contó que aquel 14 de junio llegó a El Algarrobal para llevar provisiones a los rescatistas.
Allí se sumó, junto a otra mujer, al grupo liderado por Laudelina y su hija Macarena para caminar hacia un monte donde ya estaban el comisario Walter Maciel y el ex policía Amado Méndez.
Los puntos más relevantes y sospechosos de su testimonio fueron:
Pila de barro y estaca: la testigo detalló que el lugar ya estaba señalizado con un palo clavado en la arcilla. "Macarena empezó a hincar el barro con un palo y sacó algo. Laudelina dijo que era el botín de Loan, pero estaba tapado por completo y no se podía distinguir qué era", declaró.
Terreno inaccesible para un nene: la mujer sostuvo que el lugar "no es de fácil acceso para un chico" y que la actitud de las acusadas insinuaba un conocimiento previo de la ubicación: "Tuve la sensación de que ellas ya conocían el lugar".
La llamada misteriosa: al emprender el regreso, Moreira presenció un contacto sospechoso. Aseguró que Laudelina recibió un llamado telefónico y le respondió a su interlocutor que "estaba con colita" (haciendo referencia a que estaba acompañada) y que no podía hablar en ese momento.
La pista falsa para sostener la versión del extravío
La declaración de Moreira coincidió de manera calcada con lo expuesto días atrás por María Duarte, la otra acompañante de la caminata.
Con ambas declaraciones, la querella y la fiscalía robustecen la hipótesis de que el botín de Loan fue enterrado intencionalmente a unos tres kilómetros del naranjal con el único fin de simular que el pequeño se había desorientado en el monte y tapar la verdadera maniobra de sustracción.

