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Política : Carrera al 2027 Javier Milei ahora se juega todo a la suspensión de las PASO

El oficialismo busca desactivar las primarias o sacarles la obligatoriedad para impedir que la oposición unifique a sus candidatos.
Nacionales

Después del triunfo legislativo en diputados, donde logró bloquear el intento del peronismo y la izquierda de derogar el DNU 70/23, la Casa Rosada quiere aprovechar el envión parlamentario para negociar con los gobernadores y reunir los votos que necesita para suspender las primarias en 2027. 

 Oficialismo descarta que pueda aprobarse la reforma política completa, pero está confiado en lograr la suspensión. El Plan B del oficialismo es habilitar unas PAS. Es decir, que las primarias no sean obligatorias. De esa forma creen que podrán evitar que la oposición unifique sus candidaturas y abrirle a Javier Milei el camino hacia la reelección.

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 El Gobierno no cree que la economía se reactive el próximo año como para generar un impulso suficiente para garantizar la reelección de Javier Milei. La apuesta entonces es modificar las condiciones de la competencia presidencial. 

La suspensión de las PASO aparece como una herramienta central para dificultar la unidad del peronismo, que podría llegar a 2027 con varias candidaturas. Axel Kicillof, Sergio Massa y el peronismo federal en la grilla de partida peronista. La negociación con los gobernadores será determinante para en una victoria parlamentaria.

imageCon el envión del triunfo legislativo en Diputados, la Casa Rosada negocia con gobernadores para cambiar las reglas del juego de 2027.

El triunfo legislativo que entusiasmó a la Casa Rosada

El Gobierno encontró una señal de alivio en el Congreso. El jueves la oposición no consiguió reunir el quórum necesario para abrir la sesión de Diputados en la que pretendía avanzar contra el DNU 70/2023, además de tratar otros asuntos sensibles para el oficialismo. 

Con 121 legisladores presentes, quedaron ocho por debajo de los 129 necesarios para iniciar el debate. La ausencia de diputados vinculados a distintos gobernadores resultó decisiva. Entre los mandatarios cuyos espacios contribuyeron a frustrar la sesión se destacaron el santafesino Maximiliano Pullaro, el tucumano Osvaldo Jaldo y el jujeño Carlos Sadir. 

También tuvieron relevancia otros movimientos de legisladores provinciales, en una jornada que volvió a demostrar la capacidad de negociación del mileismo ante las necesidades de las provincias. Y lo bien predispuestos que pueden estar algunos gobernadores a negociar con Balcarce 50.

Ahora el gobierno quiere utilizar esa capacidad de negociación para avanzar sobre la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para las elecciones presidenciales de 2027.

El desafío será diferente. Una cosa es impedir que la oposición reúna quórum y otra, bastante más compleja, conseguir los votos afirmativos para sancionar una ley. Pero desde el jueves, en los pasillos de Balcarce 50 cambió el clima y ahora sobra la confianza.

Una reforma política ambiciosa, un objetivo más concreto

En el Gobierno saben que la reforma política integral hoy no pasa el filtro del Congreso. Por eso, ahora la estrategia se concentra en suspender las PASO. Y hay una última carta que puede jugar el oficialismo. Transformar las PASO en PAS. Y que las primarias no sean Oblicatorias. Así, diluir las consecuencias que puede traer un triunfo opositor en esas elecciones de agosto.

El antecedente inmediato es 2025, cuando el Congreso aprobó la ley que suspendió las primarias para las elecciones legislativas de ese año.

La Casa Rosada pretende repetir esa fórmula. Si no puede eliminar definitivamente las primarias ni modificar de manera integral el sistema electoral, intentará conseguir una suspensión temporal que le permita llegar a los comicios presidenciales con un escenario más favorable.

La diferencia entre ambas alternativas es relevante. La eliminación de las PASO modificaría permanentemente las reglas de selección de candidatos. Una suspensión, en cambio, permitiría al Gobierno alcanzar su objetivo inmediato sin resolver todas las discusiones sobre el futuro del sistema.

imageMilei se juega todo a la suspensión de las PASO para atomizar al peronismo y reelegir.

Los gobernadores, otra vez en el centro de la negociación

Hoy, la principal tarea de la mesa política libertaria es construir una mayoría parlamentaria que no tiene. Y para eso, los gobernadores vuelven a ocupar un lugar central.

Pullaro, Jaldo y Sadir aparecen entre los interlocutores que demostraron capacidad para incidir en el comportamiento de sus diputados. También pueden ser relevantes los acuerdos con mandatarios como Gustavo Sáenz, de Salta, y Raúl Jalil, de Catamarca, además de otros dirigentes provinciales que negocian con el Poder Ejecutivo según las necesidades de sus distritos.

Cada mandatario evalúa si la suspensión de las PASO favorece sus intereses políticos y electorales y que consigue a cambio. Lo principal para los gobernadores es asegurar su terruño. “Lo primero es cuidar la quintita propia”, dicen desde una provincia del norte.

La Casa Rosada deberá negociar con ese mapa de intereses. El Presupuesto 2027, los recursos para las provincias, las obras públicas y otras demandas territoriales forman parte del contexto político en el que se desarrollan las conversaciones, aunque cada eventual acuerdo tendrá que construirse de manera específica.

El Gobierno necesita esos votos, pero los gobernadores también necesitan preservar su autonomía. El Gobierno puede prometer que no le va a disputar las gobernaciones a los caciques provinciales. Habrá que ver si es suficiente.

imageAxel Kicillof y Sergio Massa.

Kicillof, Massa y el peronismo federal: la fragmentación que busca Milei

El objetivo es evitar que el peronismo llegue a 2027 con una candidatura unificada capaz de concentrar el voto opositor.

En la Casa Rosada observan tres grandes posibilidades dentro del espacio justicialista: una candidatura cantada de Axel Kicillof, otra alrededor de Sergio Massa posiblemente ligada a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y una tercera impulsada por el peronismo federal, con mayor protagonismo de gobernadores y dirigentes que buscan construir una alternativa propia.

Kicillof busca consolidar su liderazgo y ampliar su proyección nacional. Massa conserva vínculos políticos y busca explorar los enojos de CFK y su hijo contra el Gobernador bonaerense. El peronismo federal, por su parte, intenta una construcción que se diferencie del kirchnerismo.

El mileismo apuesta a que la suspensión de las PASO rompa cualquier posibilidad de unidad dentro del peronismo. Ese es el escenario que más entusiasma a los libertarios: un peronismo dividido en tres o cuatro listas, sin un liderazgo reconocido por todos y obligado a competir por el mismo electorado.

La economía, el factor que puede alterar los planes

La apuesta electoral del Gobierno tiene un trasfondo económico. Milei necesita llegar a 2027 con una situación que le permita defender su gestión y sostener el apoyo popular a pesar del ajuste.

Sin embargo, en Casa Rosada nadie se anima a dar por garantizado que la economía vaya a producir una mejora suficiente del consumo, los ingresos y el empleo como para asegurar la reelección.

La suspensión de las PASO no resolverá los problemas económicos ni reemplazará la necesidad de mostrar resultados. Pero podría modificar la forma en que se organizan los partidos y las alianzas que competirán por la Presidencia.

El oficialismo apuesta a presentar a Milei como el candidato natural de su espacio, con una oposición fragmentada y electoralmente débil.

La apuesta es negociar con los gobernadores, aprovechar el antecedente de 2025 y evitar que el peronismo encuentre una candidatura capaz de reunir a todo el espacio.

La reelección de Milei empieza a jugarse en el Congreso. Y la Casa Rosada quiere que la primera victoria de esa carrera sea la suspensión de las PASO.