Paraguay tiene un nuevo presidente. Pedro Alliana asumió este viernes 6 de noviembre la conducción del país, luego de que el Congreso destituyera a Santiago Peña a través de un juicio político relacionado con la crisis financiera de Ueno Bank, que dejó a millones de clientes sin acceso a sus ahorros.
La salida de Peña fue resuelta por la Cámara de Senadores, que aprobó su remoción con 44 votos afirmativos y un legislador ausente. La medida se fundamentó en la acusación de mal desempeño de sus funciones y puso fin anticipadamente a su gestión, iniciada en agosto de 2023.

Alliana, quien hasta ahora ocupaba la vicepresidencia, quedó al frente del Poder Ejecutivo en cumplimiento del mecanismo de sucesión previsto por la Constitución paraguaya. Su responsabilidad será completar el período presidencial, que debía extenderse hasta el 15 de agosto de 2028.
La continuidad del dirigente también estuvo en juego durante la jornada, ya que la Cámara de Diputados trató un pedido de juicio político en su contra. Sin embargo, la iniciativa no prosperó: obtuvo 30 votos a favor y 48 en contra.
Quién es el nuevo presidente paraguayo
Hércules Pedro Lorenzo Alliana Rodríguez, de 52 años, nació el 19 de febrero de 1974 en la ciudad de Pilar, departamento de Ñeembucú. Es una figura de peso dentro del Partido Colorado y cuenta con una extensa trayectoria política.
A lo largo de su carrera se desempeñó como diputado nacional y llegó a presidir la Cámara Baja. También estuvo al frente de la Asociación Nacional Republicana.
El nuevo mandatario mantiene una estrecha relación política con el expresidente Horacio Cartes, referente del movimiento Honor Colorado.
Una gestión atravesada por la crisis de Ueno Bank
La llegada de Alliana al poder se produce en un contexto de fuerte incertidumbre política, económica y social. El conflicto alrededor de Ueno Bank provocó una crisis que afectó a aproximadamente tres millones de clientes, generó reclamos de los ahorristas y derivó en cuestionamientos sobre el manejo de recursos públicos.
Las acusaciones contra Peña estuvieron relacionadas con sus presuntos vínculos con la entidad financiera y posibles irregularidades en la administración de fondos estatales.
Con su salida, el exmandatario se convirtió en el segundo presidente paraguayo elegido democráticamente que fue removido mediante un juicio político desde el final de la dictadura de Alfredo Stroessner, en 1989. El antecedente corresponde a Fernando Lugo, destituido el 22 de junio de 2012.
Ahora, Pedro Alliana deberá afrontar el desafío de conducir Paraguay hasta agosto de 2028, mientras el país intenta superar la crisis institucional, recuperar la confianza de la ciudadanía y avanzar en las investigaciones vinculadas al escándalo financiero de Ueno Bank.