Causa y sospechas La Justicia investiga si Facundo Moyano rompió la perimetral mientras su novia pide la nulidad
.MIENTRAS LA DEFENSA DE CANDELA Arizaga volvió a la carga para pedir que se levanten de inmediato las medidas cautelares que le impiden acercarse y mantener contacto con Facundo Moyano, la Justicia porteña investiga si el imputado se vio a escondidas con su novia y violó la perimetral de 300 metros que le impusieron el día del escándalo. La Fiscalía de Género Norte de la Ciudad de Buenos Aires tiene la lupa puesta sobre las cámaras de seguridad de un hotel donde habrían coincidido la influencer y el dirigente del gremio de los peajes, una situación que, de comprobarse, complicaría seriamente el frente judicial del sindicalista.El pedido para habilitar el reencuentro de la pareja corrió por cuenta del abogado Roberto Herrera, quien representa a Arizaga en el expediente. A través de un escrito, el letrado solicitó el “inmediato levantamiento” de la prohibición de acercamiento al sostener que las circunstancias que habían motivado la decisión inicial ya no están vigentes.
El argumento central de la presentación es que no existe un riesgo concreto que amerite sostener las restricciones en el tiempo. Sobre este punto, Herrera remarcó que las medidas tienen una finalidad preventiva y que la prohibición no puede convertirse, por el paso de los días, en una “consecuencia autónoma e indefinida de una investigación”, al tiempo que cuestionó que se mantengan solo por la hipótesis que dio origen a la intervención judicial.Para sostener el reclamo, la defensa se agarró con fuerza de los propios dichos de Arizaga volcados en la causa. Según el escrito, la joven afirmó que no fue víctima de violencia física ni psicológica por parte de Moyano y negó rotundamente haber sido privada de su libertad, expresando además su voluntad manifiesta de retomar el vínculo afectivo con el dirigente. Desde el entorno legal de la influencer señalaron que estas declaraciones deben ser evaluadas para determinar si tiene sentido sostener el cerrojo de contacto.
El planteo defensivo aclaró que la solicitud no pretende desconocer las medidas de protección ni sostener que la voluntad de una persona determine por sí sola el rumbo de una causa, sino que busca que la Fiscalía determine cuál es el peligro real que justifica mantener la cautelar.
En ese sentido, Herrera planteó que los testimonios sumados a la investigación modificaron el escenario que existía cuando se tomaron las primeras decisiones. Ahora, la pelota quedó del lado de la Fiscalía de Género Norte, que deberá resolver si le da luz verde al pedido o si la sospecha del encuentro en el hotel termina embarrando más la cancha.

