Los secretos de un desfalco de más de $1.000 millones que sacude a la Armada.A Presti se le escapó una flotilla de ladrones
.Un verdadero escándalo se disparó en la Armada Argentina a raíz de un desfalco en la liquidación de haberes. El responsable del área, capitán de navío contador Ariel Baltasar Atanassof, fue acusado por el arma de haberle liquidado adicionales indebidos a 23 personas, entre ellas 4 personas que ni siquiera tenían relación con la Armada. La principal beneficiaria fue la esposa de Atanassof, María del Carmen Prieto, a quien le transfirieron en forma fraudulenta más de 100 mil dólares. El total del desfalco supera los 1.000 millones de pesos, pero habrá que ver cuál es la suma final cuando termine la investigación. Uno de los hechos más graves es que todo fue descubierto por una contadora de rango más bajo, lo que significa que fracasó el organismo de contralor, la Auditoría de la Armada: sucede que los desfalcos empezaron en 2022. El segundo conflicto se desató porque el ministro de Defensa, Carlos Presti, se enteró del escándalo minutos antes de que se hiciera la denuncia penal, algo que desnuda la mala relación que ya venía existiendo entre la Armada y el titular de la cartera de Defensa.

La denuncia penal
La denuncia penal fue presentada por Carlos Alberto Castro Maggio, jefe de Administración Financiera de la Armada Argentina. En el texto de 8 páginas, Castro Maggio consigna que hubo 645 acreditaciones indebidas a favor de 23 personas. Se percibieron dos tipos de maniobras:
*El pago de adicionales que ni siquiera estaban en las liquidaciones oficiales.
*El pago de honorarios a 4 personas que directamente no tenían vinculaciones con la Armada.
El método era que se fraguaban las órdenes de pago que recibía el Banco Nación y que no eran iguales a las liquidaciones que constaban en la Armada. Después, una vez que los beneficiarios truchos cobraron, se cambiaban las órdenes de pago que constaban en la Armada, de manera que no quedaran rastros del desfalco.
Confesiones y arrepentimientos
Las inconsistencias fueron descubiertas por una oficial de la Armada, una teniente de navío, contadora pública, pero no formada en la fuerza. De entrada, le dieron la investigación al propio Atanassof, que era el jefe del Departamento de Revista, que es el área encargada de hacer las liquidaciones. Pero cuando apareció como beneficiaria irregular la esposa, con las transferencias más altas y sin puesto alguno en la Armada, apartaron preventivamente del cargo a Atanassof y pasó de investigador a investigado. Enseguida, el oficial terminó confesando y haciéndose cargo. Reconoció que él hacía las transferencias de manera manual y después las corregía él mismo en los registros dentro de la fuerza, para que no quedaran pistas en los registros oficiales. Incluso admitió los pagos a otras tres personas, además de su esposa, que no tenían vinculación con el arma.
A su esposa, María del Carmen Prieto, se le transfirieron irregularmente 152 millones de pesos. Tomando en cuenta el cambio al momento de cada una de las transferencias, se trata de mucho más de 100.000 dólares.
A Damián Andrés Santana se le depositaron 99 millones de pesos, a Analía Cristina Díaz, 91 millones y a Natalia Yahia, 90 millones. Son, en total, cuatro personas sin ninguna relación con la Armada, que -según la denuncia- se quedaron con el 40 por ciento del desfalco.
Todo indica que el sistema de corrupción incluía estas transferencias y otros 600 millones irregulares a 19 integrantes más de la Marina, con la sospecha obvia de que parte se la quedaba el beneficiario trucho y parte se la “devolvían” a Atanassof o a algún otro jefe que formaba parte de la maniobra. Es muy posible que los cabecillas se hayan quedado con cerca de un millón de dólares.

