Descubrieron el planeta más joven conocido y dos científicos argentinos participaron del histórico hallazgo
.Un equipo internacional de astrónomos logró confirmar la existencia de Elias 2-24 b, un exoplaneta de menos de un millón de años que se convirtió en el más joven conocido hasta el momento. El trabajo, publicado en "The Astrophysical Journal Letters" y difundido por la NASA, contó entre sus autores con un astrofísico argentino Lucas Cieza.Además, el hallazgo es el resultado de años de observaciones e investigaciones sobre este joven sistema, en cuyas etapas previas también participó otro astrónomo argentino, Santiago Orcajo.

¿Cómo es Elias 2-24 b, el planeta más joven conocido?
El nuevo exoplaneta tiene una masa comparable con la de Júpiter y gira alrededor de la joven estrella Elias 2-24, situada a aproximadamente 450 años luz de nuestro planeta. Según la investigación, todavía permanece inmerso en el disco de gas y polvo a partir del cual se formó, una suerte de zona de construcción donde nacen nuevos mundos.Por otro lado, las primeras observaciones realizadas con ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), en Chile, también mostraron un hueco en el disco que rodeaba a la estrella.Finalmente, al comparar su movimiento a lo largo del tiempo, los especialistas determinaron que el objeto se comportaba como un planeta y descartaron que fuera una estrella de fondo o un defecto de las imágenes.
Los científicos argentinos que participaron del descubrimiento
Entre los autores del nuevo estudio aparece Lucas Cieza, astrofísico argentino y profesor del Instituto de Estudios Astrofísicos de la Universidad Diego Portales, en Chile. El investigador trabaja desde hace años en el estudio de discos protoplanetarios, las estructuras de gas y polvo alrededor de estrellas jóvenes en las que pueden formarse nuevos mundos.En esta historia también aparece otro nombre argentino: Santiago Orcajo, astrónomo egresado de la Universidad Nacional de La Plata y becario del CONICET. Si bien no figura como coautor del nuevo trabajo que confirmó a Elias 2-24 b, participó previamente y su aporte forma parte de los antecedentes científicos que precedieron a la confirmación actual.
El descubrimiento es especialmente importante porque pone en discusión los modelos utilizados para explicar la formación de planetas gigantes. Antes de Elias 2-24 b, los mundos más jóvenes conocidos tenían más de cinco millones de años. Los modelos actuales estiman, además, que formar un planeta del tamaño de Júpiter a una distancia semejante a la de ese planeta respecto del Sol demora alrededor de cinco millones de años.Elias 2-24 b rompe ese esquema: tiene menos de un millón de años y se encuentra unas 55 veces más lejos de su estrella que la Tierra del Sol. Para los investigadores, estudiarlo permitirá comprender mejor qué ocurre durante las primeras etapas de nacimiento de los sistemas planetarios y revisar teorías que hasta ahora no podían explicar una formación tan rápida.

