Se tensiona el vínculo con los Milei Las dos caras de Mauricio Macri, camino a la presidenciales
.Mauricio Macri vuelve a mostrar dos caras. Hay un Macri que le dice a sus seguidores más cercanos que el acuerdo con los Milei no camina y lo manda a recorrer a Hernán Lacunza como candidato del PRO a presidente. Y hay otro Macri que, pese a la evidente falta de avance en las negociaciones, sigue mandando a sus emisarios a la Casa Rosada. Ese mismo Macri, incluso, se involucra personalmente para que le aprueben la ley de zonas frías al Gobierno. ¿Cómo se explican los dos Macri? ¿Y cuál va a prevalecer en 2027?
El expresidente descongeló relaciones con LLA tras un llamado que recibió de Karina Milei. Desde entonces, los negociadores del PRO y de LLA tuvieron cuatro reuniones en Casa Rosada. Hasta hoy, el avance en esas reuniones ha sido cero. No hay ni la esperanza de un acuerdo en los distritos clave, como son la Ciudad de Buenos Aires, donde Jorge Macri quiere reelegir y la hermanísima plantó a Pilar Ramírez a atacarlo sin piedad. En la provincia de Buenos Aires, en tanto, los intereses convergen para que el candidato sea Diego Santilli por ambas fuerzas, pero ni eso está cerrado.
El fastidio del PRO con este estado de situación se pudo ver a la salida del último encuentro cuando Cristian Ritondo -uno de los dirigentes que más viene haciendo para que haya alianzas- reconoció: “Estamos lejos de un acuerdo electoral”. El encuentro casi no se hace después de que el PRO nacional, por orden de Mauricio Macri, sacara un comunicado marcándole el error que cometió el Gobierno con el tema de discapacidad. Finalmente, se hizo y se perdió tiempo en reproches, según cuentan quienes asistieron.
Macri monitorea las negociaciones, pero ya había dado su diagnóstico de entrada: conociendo a Karina Milei, es muy difícil que se pueda llegar a un acuerdo razonable, que no implique una nueva humillación para el PRO. ¿Y entonces, por qué siguen yendo? Ahí las respuestas son múltiples.La primera es que, como comprobaron en la Ciudad de Buenos Aires en mayo del año pasado, el PRO y LLA comparten un porcentaje alto de sus electorados y los votantes, si tienen que elegir entre uno y otro, votan violeta y abandonan a los amarillo.
La segunda, que se desprende de la primera, es que Macri tiene una presión fuerte de amplios sectores de su partido para acordar. Esto no es de ahora, pero la presión sigue in crescendo hacia 2027, y si las negociaciones llegaran a fracasar, Macri no quiere ser el culpable.
Incluso en el sector del PRO más refractario a un acuerdo con LLA reconocen que “es posible que finalmente Macri y Milei lleguen a un acuerdo electoral”. Pero también dejan abierta la chance de que eso no ocurra y que Macri, finalmente, salga a apoyar a Lacunza (cosa que, hasta ahora, en público, no ocurrió).Está claro que si Macri desistió de una candidatura propia es porque no vio buenos números. Lo que no significa que esté contento con la situación. “La relación con los Milei viene de mal en peor”, dicen en el PRO.
El “peligro” de los subsidios del populismo
El mismo día que el encuentro en la Rosada terminaba sin avances y con el fastidio de los macristas, el expresidente se involucró personalmente para que el Senado aprobara la ley que daba marcha atrás con los subsidios por zonas frías en amplios territorios del país.
Como publicó este diario, el expresidente Mauricio Macri llamó personalmente a la senadora pampeana Victoria Huala, quien pensaba votar en contra de la ley, y consiguió que cambiara su voto.
Por un lado, un encuentro partidario termina con malas perspectivas. Pero, al mismo tiempo, el expresidente le hace los deberes a la Rosada en el Congreso. ¿Cómo se explica?
La explicación que dan en el PRO, cerca de Macri, es la siguiente: “¿Cuál sería la contradicción? Mauricio siempre pensó que lo correcto con las tarifas es que hay zonas que no pueden tener subsidios altos. Lo planteó en su gobierno. Y acá hizo lo que pensaba”. Por otra parte, plantean que es “un delirio” la idea de que Macri pueda querer acompañar a Milei como candidato a vicepresidente, una versión que circuló por el Congreso.En el PRO aseguran que lo de zonas frías no fue un favor a Karina Milei, sino como una muestra de su propia convicción. Para justificarse, en el discurso que dio en Jujuy en un nuevo acto del “Próximo PASO”, Macri se refirió a los “subsidios del populismo” que “se ha llevado gente que no tenía derecho a recibirlo”.
“Nosotros apoyamos a este gobierno como nunca nadie lo hizo sin ser gobierno, para que ganen, para que saquen las leyes que se necesitan para transformar”, les facturó en un discurso que vino con un “pero”.
Todavía falta mucho por hacer. Tenemos que seguir trabajando para que la inflación baje a un dígito anual. Hace falta bajar el riesgo país y ser más creíbles. Hace falta infraestructura, más rutas, más energía”, consideró el expresidente. Con un discurso frenemy, le contó las falencias a Milei: la inflación que no baja, el riesgo país que sube, la ausencia total de obra pública.“Hay que tener buenos equipos. En eso hay mucho que mejorar. Se lo dije al presidente, pero no tuvimos eco”, volvió a quejarse del fracaso de los encuentros para comer milanesas con Milei. Y si bien aludió al “riesgo Kuka” que Milei suele enarbolar, dijo que falta mucho también del otro lado: “Nos hace imprevisibles en parte el riesgo de que vuelva el populismo, pero también hay que mejorar mucho de nuestra parte”.
Como quien no quiere la cosa, hizo una breve alusión al Adornigate: “No robamos y queremos transformar la realidad. Para eso, no hay que improvisar”. “Queremos tener un candidato a intendente en cada ciudad del país”, indicó como estrategia de base del PRO.
No hubo alusiones a Lacunza, aunque le llenaron los comentarios de YouTube de mensajes del estilo “Por un PRO sin LLA” o directamente “Respaldá a Lacunza”.Una tensión que evidentemente el PRO va a seguir tramitando camino a 2027.

