Nacen menos bebés en Argentina: la fecundidad cayó a la mitad en apenas una década
.Argentina atraviesa una fuerte caída de la natalidad, con una reducción acelerada dela cantidad de hijos por mujer durante la última década.La tasa global de fecundidad pasó de 2,4 hijos por mujer en 2014 a 1,2 en 2024, según datos recientes difundidos por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
Por otra parte, el informe destaca que también crece la distancia entre los deseos reproductivos y las posibilidades concretas.
Por qué nacen menos bebés en Argentina
La caída de la natalidad en Argentina no comenzó recientemente, aunque se aceleró con fuerza durante los últimos diez años.
Según explicó Mariana Isasi, jefa de oficina del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina, el punto de inflexión ocurrió en 2014.
"La caída no comenzó ahora. En Argentina, la cantidad de hijos por mujer comenzó a disminuir entre fines del siglo XIX y comienzos del XX", explicó.
La especialista señaló que la tendencia se estabilizó durante varias décadas y volvió a descender gradualmente desde mediados de los años noventa.Isasi definió el fenómeno como "multicausal" y mencionó distintos cambios sociales, reproductivos y económicos que ayudan a explicar la situación.
Entre los principales factores aparecen:
- La disminución de la fecundidad adolescente.
- La mayor cobertura de políticas de salud sexual y reproductiva.
- El mayor acceso a métodos anticonceptivos.
- La postergación de la maternidad.
- Los cambios en las preferencias y proyectos de vida.
- Las barreras económicas, habitacionales y vinculadas al cuidado.
La brecha entre los hijos deseados y los que pueden tener : El estudio "Deseos reproductivos en la encrucijada"muestra cambios importantes en las preferencias familiares y en los proyectos de vida.
- El matrimonio perdió centralidad y es considerado relevante por el 37% de las personas encuestadas, mientras crece la aceptación de otras formas familiares.
- La convivencia sin casarse alcanza un 78% de aceptación, mientras la monoparentalidad por elección llega al 60%.
- La adopción por parejas del mismo sexo también registra una aceptación significativa, con un 56% entre las personas consultadas.
Tener hijos tampoco aparece necesariamente como el principal componente de una vida plena, aunque continúa siendo una experiencia valorada.
El 64% considera que tener hijos representa una de las mejores experiencias, pero esa opción quedó detrás de la salud, la seguridad económica, la vivienda propia y el trabajo.
Eso no significa que las generaciones jóvenes hayan dejado de querer formar una familia, según explicó Isasi.
"No podemos afirmar eso de manera categórica", advirtió la especialista al analizar las expectativas reproductivas de las nuevas .
Entre las personas de 18 a 24 años, siete de cada diez tienen menos hijos de los que desearían tener si no existieran condicionantes.
En ese grupo, por encontrarse al comienzo de su trayectoria reproductiva, el dato puede interpretarse principalmente como una expectativa de tener hijos posteriormente.
Economía, vivienda y cuidado: las principales barreras
Las dificultades económicas tienen un papel importante en la caída de la fecundidad, aunque no explican por sí solas la tendencia.
"La caída de la fecundidad es una tendencia de alcance global", sostuvo Isasi, quien señaló que aparece en países con contextos económicos diferentes.
Entre quienes tuvieron menos hijos de los que hubieran deseado, el 62% mencionó barreras materiales o vinculadas al cuidado.
Dentro de ese grupo, los principales obstáculos mencionados fueron:
- 47%: dificultades económicas o financieras.
- 29%: desempleo o inestabilidad laboral.
- 27%: problemas para acceder a una vivienda.
- 11%: falta de opciones de cuidado infantil.
La postergación de la maternidad también forma parte de esta transformación demográfica registrada durante los últimos años.
Actualmente, la edad promedio al momento de tener el primer hijo en Argentina se ubica en 29,2 años.
Para Isasi, la discusión no debería concentrarse únicamente en la cantidad de nacimientos registrados en el país."La preocupación no debe centrarse únicamente en el número abstracto de nacimientos, sino en el déficit de derechos y oportunidades", sostuvo.
La especialista agregó que la "verdadera crisis" aparece porque el 57% de las personas no logra alcanzar la cantidad de hijos que desea.Una población que envejece y el desafío de remover barreras
El descenso de la fecundidad forma parte de una transformación demográfica más amplia, vinculada con una menor cantidad de nacimientos y el progresivo envejecimiento poblacional.
"El objetivo que promueve el marco de resiliencia demográfica no es buscar un aumento de los nacimientos por sí mismo ni imponer mandatos", explicó Isasi.

