Entre ellos, el 67,6% estaba sin tratamiento, según indicaron desde el sector. “Toda persona con evidencia de placas en los vasos debería estar bajo tratamiento con alguna estatina, independientemente de su colesterol”, acota Volberg. Por otra parte, Valledor comenta que más de la mitad de las personas encuestadas era sedentaria y también evidenciaron diferencias según el sexo: «Los hombres presentaron una mayor prevalencia de hipertensión arterial que las mujeres (75% frente a 53%) y una menor adherencia al tratamiento una vez realizado el diagnóstico”.
Esta disparidad también se observa en la edad de aparición de eventos cardiovasculares: según datos señalados por la División de Cardiología, la edad promedio del primer infarto es aproximadamente 10 años menor en los hombres que en las mujeres.
La prevención, fundamental
Desde el Hospital de Clínicas destacan que más del 80% de los eventos cardiovasculares graves pueden prevenirse mediante el control de los factores de riesgo y la adopción de hábitos saludables.
Así lo remarca Volberg: “Muchas enfermedades pueden evitarse o detectarse tempranamente con controles simples y oportunos. Por eso, es fundamental un control temprano de todos los factores de riesgo, llevar una dieta saludable con bajo contenido de sal, de sodio, menos procesados y hacer más ejercicio”.
Recomendaciones para cuidar la salud cardiovascular
.Llevar una alimentación saludable, que incluya frutas y verduras, semillas y frutos secos, y reduzca el consumo de carnes rojas y alimentos ultraprocesados.
- Realizar actividad física con regularidad. Para quienes no realizan ejercicio habitualmente, se recomienda comenzar con actividades como caminatas o bicicleta durante períodos breves e incrementar progresivamente la duración y la intensidad.
- No fumar y evitar la exposición al humo de tabaco.
- Controlar y tratar la presión arterial, la diabetes y el colesterol, según indicación médica.
- Mantener un descanso adecuado y consultar periódicamente con profesionales de la salud.



. De acuerdo con la Federación Mundial del Corazón, la presión arterial es una medida de la fuerza con la que la sangre fluye por las arterias. Si bien puede variar a lo largo del día, lo ideal es que sea inferior a 120 por 80 milímetros de mercurio (mmHg). La hipertensión es una afección en la que la presión se mantiene constantemente elevada, lo que puede provocar daños en el corazón, el cerebro y otros órganos importantes. A escala mundial, afecta a 1 de cada 4 adultos pero solo el 20% la controla.